Nº 184 – MEMORIAS DE RONDA – RONDA DESDE ABAJO: “Centrales Hidroeléctricas del Tajo-La Tragedia de 1917-Las Acequias Árabes”.

CENTRALES HIDROELÉCTRICAS DEL TAJO

En 1890, a don Carlos de la Cuadra y Viteri se le concedió el alumbrado público de Ronda por 40 años, pero fracasó en el intento, pues durante la construcción de una Central Eléctrica a vapor en el Campillo, el edificio se derrumbó. Aunque ya estaba instalada una turbina hidráulica en la zona de los molinos, aprovechando el caudal de agua que surtía a los molinos y huertas, que habría entonces que repartirse sumándose también esta Central Eléctrica. Pero una pertinaz sequía redujo a menos de la mitad el caudal del salto y el Ayuntamiento no autorizó finalmente su inauguración. Don Carlos de la Cuadra pidió un año de prórroga para construir otra central a vapor, que completase la hidráulica, pero no cumplió su compromiso.

En 1892 se anuló dicho contrato y se subastó de nuevo el servicio, recayendo en don Carmelo Granados García…

LA TRAGEDIA DE LOS MOLINOS DEL TAJO

Las 4 de la madrugada del 3 de julio de 1917 marcan la hora y la fecha exacta del declinar irremediable de los molinos del Tajo. Una parte de la pared rocosa de aquella ladera se derrumbó sobre los molinos, destruyendo a tres de ellos. En total fueron 17 las víctimas mortales: la familia entera de doña Socorro Ramírez de Hoyos y su marido Bernardino García Morales, y sus ocho hijos; el soldado del Batallón de Extremadura Juan Ramírez Jaén, que se encontraba rebajado; el matrimonio formado por José Castillo y Francisca Vázquez y un hijo de once meses; así como un hijo del maestro molinero don Francisco Pajares. Los dueños de aquellos molinos eran don Andrés Galán y don Antonio Palop.

El médico rondeño don Diego Vázquez fue quien auxilió con una enorme entrega y dedicación a los heridos, por lo que le fue concedida la medalla de oro de la ciudad de Ronda. En el cementerio de San Lorenzo, se encuentran los restos de los que perecieron junto a un monolito en el patio primero…

LAS ACEQUIAS «ÁRABES» DEL TAJO

Atravesando cada uno de los molinos de la ladera occidental del Tajo transcurre la acequia, cuanto menos de origen árabe, canalizadora del agua que movía las piedras de los Molinos Harineros y Batanes, que allí se encuentran, y que todavía hoy, a pesar del pésimo estado y abandono en el que están, llevan el agua hasta las Huertas del Tajo. Existe otra acequia que abastecía de agua también exclusivamente a las huertas de la otra ribera del río, que por su absoluto abandono prácticamente ha desaparecido.

Todo este conjunto, acequias, molinos, ingenios y sistema hidráulico, posee un grandísimo valor arqueológico, sobre el que no se conoce haberse hecho nunca intervención alguna de este tipo…

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