
Como venimos diciendo, a la llamada Cuesta del Campillo y de los Molinos (de Acceso Controlado y Libre) se accede a través de la entrada que se encuentra al lado izquierdo de la “Casa de los Martos”. Se trata de un camino en zigzag con una pendiente empedrada muy pronunciada. Este camino, hacia la mitad del mismo nos dará acceso a la derecha al “Camino del Desfiladero del Tajo” y a los “Miradores de la Hoya y la Garganta del Tajo”. A partir de este punto, si continuamos en bajada llegaremos al recinto amurallado del Albacar, donde a través de su adarve podremos visitar el “Camino de las Murallas del Albacar”.
Consta pues de dos tramos: La Cuesta del Campillo (hasta la Casa de Manolillo) y la Cuesta de los Molinos (hasta el Recinto amurallado del Albacar).
Los hitos que nos vamos a encontrar al recorrer este camino son en el tramo primero: Murallas del Campillo, Hoya del Tajo, Casa de Manolillo y Miradores del Tajo; en el Tramo segundo: Cuesta de los Molinos hasta el recinto amurallado del Albacar.
Seguimos con la Hoya o Caldera del Tajo. Nada más comenzar a bajar por la Cuesta del Campillo y de los Molinos, se nos presenta en todo su recorrido una panorámica impresionante de la Hoya o Caldera del Tajo: a la izquierda, la mole del Jarastepar y las estribaciones montañosas de Grazalema, Montejaque y Benaoján; a la derecha, el farallón rocoso –que sostiene la antigua medina rondeña (La Ciudad)– y la Garganta del Tajo y el Puente Nuevo; en frente, el enorme paredón rocoso donde se asienta la parte moderna de Ronda (El Mercadillo) y al centro, abajo, el valle del Guadalevín, que se abre a la enorme depresión del Tajo.